El hecho fue descubierto en el Pabellón 11, sector C, específicamente en la celda número 4, donde los guardias notaron irregularidades en el sistema de cerramientos del lugar.
El plan de escape: Una ventana dañada
Según informaron fuentes policiales, la maniobra consistió en el corte y desprendimiento de una parte del mallado de hierro de una de las ventanas de la celda. Este tipo de daños indica una planificación previa destinada a debilitar la seguridad perimetral del pabellón para ganar el exterior del establecimiento.
Gracias a la rápida advertencia de los agentes penitenciarios, la maniobra no logró concretarse, evitando lo que podría haber sido una fuga de alto perfil en el distrito.
Perfil de los detenidos implicados
En la celda donde se detectó el daño se encontraban alojados dos hombres, de 32 y 26 años, quienes permanecen bajo régimen de prisión preventiva por delitos contra la propiedad. Sus perfiles delictivos incluyen:
El detenido de 32 años: Imputado por Robo agravado por su comisión en poblado y en banda.
El detenido de 26 años: Enfrenta cargos por Robo agravado por el uso de arma.
Dada la gravedad del intento de escape y la peligrosidad de los sujetos, ambos fueron inmediatamente apartados del resto de la población carcelaria y trasladados a una celda de contención de mayor rigurosidad dentro del mismo establecimiento, donde permanecen bajo vigilancia reforzada.
Intervención judicial y nuevas imputaciones
El caso quedó bajo la órbita de la UFI y J N° 2 de Berazategui, que dispuso la notificación formal de una nueva causa penal para ambos internos, bajo la carátula de "Tentativa de evasión".
Paralelamente, las autoridades penitenciarias iniciaron una investigación interna para determinar si los reclusos contaron con elementos cortantes ingresados de forma clandestina o si existió algún tipo de complicidad o falla en las inspecciones previas del pabellón.