Quiénes son los detenidos y el giro en la investigación
Fuentes del caso informaron que los sospechosos fueron identificados como Fabián Alejandro Orellana (30) y Claudio Marcelo Paredes (32), alias “Pigu”.
La captura de Paredes se concretó en las últimas horas tras una serie de allanamientos ejecutados por efectivos de la Comisaría 1ª de Monte Grande. Los operativos fueron ordenados por el Juzgado de Garantías N°2 a instancias de la UFI N°2, a cargo de la fiscal Paula Segade Sánchez. Durante el procedimiento, los oficiales le secuestraron a Paredes una moto Honda Wave 110cc de color negro y un casco, elementos que habrían sido utilizados en los atracos.
Sin embargo, el dato llamativo para los investigadores de la causa fue descubrir que el otro implicado, Orellana, ya se encontraba tras las rejas. Había sido detenido el pasado 18 de febrero (apenas 48 horas después de su último asalto) en el marco de una causa paralela por tenencia ilegal de arma de guerra.
El cronograma de los asaltos: el raid delictivo paso a paso
Los robos que se les imputan a este dúo comenzaron a fines del año pasado y escalaron en violencia. A continuación, el detalle de los ataques:
19 de diciembre: Ingresaron a mano armada a una verdulería ubicada en la avenida Colón al 1100, en Monte Grande.
Allí, amenazaron a una empleada de 20 años, vaciaron la caja registradora y escaparon en la moto incautada. 20 de diciembre: Al día siguiente, atacaron una fiambrería situada sobre la misma arteria, en avenida Colón al 2400. Nuevamente, se llevaron el dinero en efectivo del comercio.
22 de diciembre: El raid continuó en la localidad de Luis Guillón. Asaltaron un kiosco 24 horas en la calle Madariaga al 1500, donde la víctima fue una joven empleada de 29 años.
16 de febrero: Tras un receso, volvieron a atacar en Monte Grande. Primero, robaron el dinero de la recaudación a un empleado de 23 años en una peluquería de la calle Areco al 100. Ese mismo día, dieron su último golpe conocido en una heladería de la calle Leandro N. Alem 2004.
El video clave y la resolución del caso
El asalto a la heladería fue fundamental para la resolución del caso. Las cámaras de seguridad del local captaron el violento accionar de los delincuentes, quienes armados obligaron a los dos empleados a sentarse en el piso mientras vaciaban la caja.
Fueron las tareas de campo posteriores a este último hecho las que permitieron a los investigadores atar los cabos, identificar a los sospechosos, comprobar que uno ya estaba en un calabozo y solicitar las órdenes de allanamiento para atrapar a su cómplice.