El episodio tuvo lugar durante las primeras horas de la mañana en la intersección de las calles Falucho y Chaco, en una zona residencial del sur del conurbano bonaerense.
El intento de robo y la reacción del oficial
Según la reconstrucción preliminar del caso, el prefecto —que vestía de civil— fue sorprendido por un sujeto armado mientras cumplía con un viaje solicitado mediante la aplicación. Ante la amenaza inminente y la percepción de riesgo de vida, el agente extrajo su arma reglamentaria y efectuó los disparos para repeler la agresión.
El asaltante recibió impactos de bala que le provocaron la muerte de manera instantánea, quedando su cuerpo tendido boca abajo en la vía pública ante la llegada del Comando de Patrullas (C.P.) de la zona.
Réplica de juguete y peritajes clave
La investigación dio un giro tras el arribo de los peritos de la Policía Científica. Al analizar el escenario del crimen y las pertenencias del fallecido, las autoridades comprobaron que el arma utilizada para amedrentar al conductor era, en realidad, una réplica de plástico (juguete).
Asimismo, se logró identificar al occiso como un adolescente de 16 años, cuya identidad se preserva por motivos legales. Este hallazgo es fundamental para la fiscalía, que ahora busca determinar qué percepción tuvo el oficial al momento del ataque y si el uso de la fuerza letal fue proporcional a la amenaza percibida.
Investigación por legítima defensa
La justicia ha iniciado un operativo exhaustivo para esclarecer los detalles de la secuencia. Entre las medidas dispuestas se encuentran:
Análisis de cámaras de seguridad: Se busca captar el momento exacto del abordaje y la reacción del prefecto.
Peritajes balísticos: Para determinar la cantidad de disparos y la trayectoria de los mismos.
Testimonios: Se recogen declaraciones de vecinos y posibles testigos que se encontraran en las inmediaciones de Falucho y Chaco al momento del tiroteo.
Por el momento, el efectivo de la PNA permanece en libertad mientras se aguardan los resultados finales de las pericias. La causa está centrada en verificar si los elementos reunidos encuadran el accionar del oficial bajo la figura de legítima defensa, contemplando que el sospechoso simuló portar un arma de fuego real en un contexto de nocturnidad o baja visibilidad.