El asalto ocurrió a plena luz del día en un sector caracterizado por su alto tránsito comercial y peatonal, lo que aumentó la sensación de vulnerabilidad entre los residentes y trabajadores de la zona.
Un robo bajo amenaza y complicidad vecinal frustrada
Según los testimonios recolectados en el lugar, la víctima fue interceptada por delincuentes armados que le cerraron el paso. Durante el forcejeo, la motocicleta cayó al suelo. En un acto de total desparpajo, los ladrones obligaron al hombre a levantar el pesado vehículo para que ellos pudieran arrancar y escapar rápidamente con el botín.
Un vecino que presenciaba la secuencia intentó intervenir para asistir a la víctima, pero la situación escaló en peligro: los malvivientes le apuntaron directamente con un arma de fuego, neutralizando cualquier intento de ayuda y garantizando su huida.
25 minutos de demora y repudio vecinal
Lo que generó mayor indignación entre los presentes no fue solo el robo en sí, sino la gestión de la emergencia. De acuerdo con los relatos de los testigos:
El móvil policial arribó al lugar aproximadamente 25 minutos después de los llamados al 911.
Al llegar, los efectivos fueron recibidos con abucheos y reclamos generalizados por parte de los vecinos.
La demora fue calificada como "inaceptable" dada la cercanía con destacamentos y la relevancia comercial de la zona.
"No se puede vivir así, estamos a metros de uno de los centros comerciales más importantes de la zona y tardan media hora en venir cuando ya se escaparon por la autopista", sentenció una comerciante local.
Zona crítica por el robo de motos
El área circundante a Plaza Oeste se ha convertido en un punto crítico para los usuarios de motovehículos. Los residentes denuncian que la modalidad de robo a mano armada se ha vuelto frecuente y que la vigilancia es insuficiente para la magnitud del flujo vehicular del sector.
La causa por el robo de la motocicleta quedó radicada en la comisaría de la zona, donde se analizan las cámaras de seguridad municipales y privadas para identificar la ruta de escape de los delincuentes. Mientras tanto, los vecinos de Castelar exigen un plan de seguridad con respuestas rápidas ante los hechos delictivos que azotan al barrio.