El episodio comenzó en la intersección de las calles Sallares y Griersen, donde un joven de 23 años fue abordado por dos individuos que se desplazaban en una motocicleta.
Asalto y persecución tecnológica
Según el relato de la víctima ante las autoridades, los delincuentes lo intimidaron con un arma de fuego para sustraerle su teléfono celular y luego darse a la fuga a alta velocidad. Sin embargo, el dispositivo contaba con sistema de geolocalización, lo que permitió reportar su ubicación exacta en tiempo real.
El rastreo marcó un punto de interés en el cruce de las calles 501 y 562. Con esta información, los móviles policiales se desplazaron hacia el sector, logrando visualizar a dos personas que coincidían con las características físicas y la vestimenta aportadas por el damnificado minutos antes.
Enfrentamiento y detención
Al notar la presencia de los uniformados, los sospechosos intentaron huir a pie. Tras una breve persecución, los efectivos lograron interceptar y reducir a uno de ellos.
Durante la requisa de urgencia, se halló entre las prendas del sospechoso:
Una pistola calibre 32 con municiones.
El teléfono celular que había sido denunciado como robado.
A pesar del despliegue en la zona, el segundo implicado logró escabullirse por los pasillos del barrio, por lo que actualmente se realizan tareas de investigación para establecer su identidad y paradero.
Intervención judicial
La causa quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 02 de Florencio Varela. El magistrado interviniente avaló las actuaciones policiales y dispuso la detención formal del aprehendido bajo la carátula de "Robo Agravado por el uso de arma de fuego".
Personal de la comisaría local continúa analizando cámaras de seguridad de la zona para determinar si estos mismos delincuentes están involucrados en otros hechos delictivos denunciados bajo la misma modalidad en las últimas semanas.