La profunda crisis económica e institucional que atraviesa el Club Atlético Banfield sumó un complejo capítulo que paraliza por completo la vida social de la entidad del sur del Conurbano. Los profesores a cargo de las disciplinas amateurs, con fuerte arraigo histórico en el vóley y el handball federado, tomaron la determinación de iniciar una medida de fuerza por tiempo indeterminado ante el arrastre de una deuda salarial de tres meses.
La huelga generalizada impactó de forma directa en las actividades del club, dejando a cientos de jóvenes deportistas del "Taladro" sin entrenamientos regulares ni la posibilidad de disputar sus respectivas competencias oficiales.
Malestar y reclamo de los socios del Taladro
La parálisis total de las actividades formativas y recreativas desató una ola de indignación entre las familias y los socios de la institución. A través de diferentes canales digitales y redes sociales, los damnificados visibilizaron una contradicción financiera que genera fuerte malestar: el cumplimiento estricto y mensual del pago de las cuotas sociales y los aranceles específicos requeridos para cada deporte no se traduce en el cumplimiento de las obligaciones laborales del club.
Los ingresos genuinos aportados por la masa societaria para el sostenimiento de los predios y las estructuras amateurs no se ven reflejados en las liquidaciones de los cuerpos técnicos, lo que encendió las alarmas sobre el destino de los fondos institucionales.
Detalles del Conflicto Salarial en el Club Atlético Banfield
| Aspectos de la Medida de Fuerza | Situación Actual e Impacto en la Institución |
| Sectores Afectados | Deportes amateurs (Vóley, Handball y disciplinas federadas) |
| Tiempo de la Deuda | Tres meses consecutivos de salarios sin abonar |
| Conducción Dirigencial | Comisión Directiva encabezada por el presidente Matías Mariotto |
| Consecuencia Inmediata | Suspensión por tiempo indeterminado de entrenamientos y partidos |
| Medida de los Socios | Autoconvocatoria y protesta en las puertas del Florencio Sola |
Promesas incumplidas por la Comisión Directiva
De acuerdo con los testimonios recabados en el entorno de las subcomisiones de los deportes federados, la comisión directiva de Banfield, bajo la conducción de su presidente Matías Mariotto, se había comprometido formalmente a destrabar el conflicto mediante la regularización de una parte sustancial de los sueldos adeudados.
El propósito de la dirigencia era evitar el cese de actividades antes de que iniciaran las jornadas competitivas. Sin embargo, los plazos perentorios vencieron y las transferencias prometidas nunca impactaron en las cuentas de los trabajadores y coordinadores deportivos, lo que precipitó la huelga masiva.
Protesta de familias en el Florencio Sola
Frente a la absoluta falta de respuestas formales por parte de las autoridades y la inminente pérdida de los puntos en los torneos del fin de semana por no presentarse a jugar, la comunidad del club decidió endurecer su postura.
Padres, madres y representantes de las diversas categorías se autoconvocaron de urgencia en los accesos principales del estadio Florencio Sola. La concentración tuvo como objetivo principal exigirle a la cúpula dirigencial un plan de contingencia inmediato que dignifique las condiciones laborales de los profesores y garantice el derecho de los niños y jóvenes a retomar su rutina deportiva habitual.
Incertidumbre social: El conflicto en el área amateur profundiza las tensiones políticas internas en un club que busca equilibrar sus finanzas del fútbol profesional sin descuidar el rol social y comunitario que históricamente lo caracterizó en el partido de Lomas de Zamora.