Golpe narco en Avellaneda y Quilmes: cayó una banda criminal con 77 kilos de cocaína y una cocina clandestina

Una profunda investigación de los tribunales federales permitió desbaratar en las últimas horas a una sofisticada organización narcocriminal que operaba de manera ramificada entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Conurbano, asentando sus principales bases logísticas en la zona sur bonaerense. Los masivos allanamientos en Avellaneda, Quilmes, Moreno y La Reja culminaron con la detención de siete personas y el desmantelamiento de una cocina de cocaína con alta capacidad de producción a escala industrial.

Los procedimientos, ejecutados por la Policía Federal Argentina (PFA), arrojaron el secuestro de más de 77 kilos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, prensas hidráulicas, moldes y precursores químicos indispensables para el estiramiento y compactación de las sustancias.

El origen de la causa: dos celulares en Villa Crespo

El expediente judicial tuvo su génesis en un procedimiento callejero de prevención. Efectivos de la Policía de la Ciudad interceptaron en la vía pública a una mujer que transportaba ocultos dos kilos de cocaína. Durante este operativo inicial se incautaron dos teléfonos celulares, cuyo exhaustivo análisis pericial y forense digital se transformó en la llave maestra para abrir la investigación integral.

A partir de allí, la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 5, a cargo del Dr. Franco Picardi, bajo las directivas del Juzgado Federal Nº 12 conducido por el Dr. Julián Ercolini (Secretaría Nº 24 de la Dra. María Pilar Caballero), delegó las tareas investigativas en la División Operaciones Área Metropolitana Oeste de la Superintendencia de Investigaciones Contra el Narcotráfico de la PFA.

El rastreo tecnológico determinó que la mujer detenida era apenas el eslabón de transporte de una organización criminal de gran escala. Las sustancias se acopiaban inicialmente en un departamento ubicado sobre la calle Malabia, en el barrio porteño de Villa Crespo, desde donde se coordinaba la logística para el resto del Conurbano.

Estructura y Funcionamiento de la Organización

A lo largo de cuatro meses de intensas vigilancias encubiertas, seguimientos específicos y escuchas telefónicas en tiempo real, los investigadores de la Policía Federal lograron individualizar a 16 sospechosos clave y mapear la compleja red de distribución de la banda.

Rol dentro de la BandaUbicación y Modalidad Operativa
Puntos de Venta al MenudeoLocal de comida peruana en Av. Córdoba (Palermo), Flores y Floresta (cerca del Hospital Álvarez).
Coordinación MayoristaUna pareja radicada en el Barrio Rodrigo Bueno, encargada de la distribución a gran escala.
Abastecimiento y AcopioUna proveedora clave domiciliada en el partido de Avellaneda.
Lavado de ActivosUna agencia financiera ubicada en Nueva Pompeya, investigada por cambiar el dinero de la droga.
Logística NocturnaUn hombre conocido como “Cuchi”, empresario de la noche y organizador de eventos con antecedentes narco.

20 allanamientos simultáneos y una cocina de droga desmantelada

Con las evidencias consolidadas en el sumario judicial, el juez Dr. Julián Ercolini dictó las órdenes para efectuar 20 allanamientos en simultáneo repartidos entre la Ciudad de Buenos Aires y los distritos bonaerenses de Quilmes, Avellaneda, Moreno y la localidad de La Reja.

El golpe nuclear a la banda se ejecutó en una propiedad del Barrio Rodrigo Bueno, utilizada como un centro de procesamiento ilícito de estupefacientes (comúnmente denominado "cocina"). En ese lugar, las fuerzas de seguridad federales sorprendieron a un operario in fraganti mientras elaboraba, estiraba y compactaba los panes de droga mediante prensas mecánicas de gran porte.

El sello de la droga: En el centro clandestino de procesamiento, los peritos secuestraron una variedad de moldes de acero y cuños metálicos utilizados para acuñar marcas en los panes de cocaína. Los logos incautados incluían figuras de delfines, caballos, pistolas y coronas. Estos distintivos son utilizados internacionalmente por las redes narco para certificar la procedencia, la pureza y los destinatarios de los cargamentos.

Elementos secuestrados y situación procesal

El recuento definitivo de las incautaciones ratifica la envergadura federal del operativo. Como resultado final de las requisas de los 20 inmuebles, el personal policial incautó de las locaciones:

  • 77 kilos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza.

  • Casi 5 kilos de marihuana acondicionada.

  • Máquinas industriales para la fabricación, prensado y compactación de ladrillos.

  • Equipos electrónicos avanzados para verificar la calidad química del estupefaciente.

  • Flota de teléfonos celulares, dinero en efectivo de curso nacional y extranjero, y documentación contable de valor comercial.

Los siete detenidos en el megaoperativo, todos mayores de edad, fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad a las alcaldías federales correspondientes. Los imputados enfrentan cargos graves en el marco de la Ley Nacional de Drogas (N° 23.737) por tráfico, producción y comercialización de estupefacientes en banda, a la espera de sus respectivas declaraciones indagatorias.