En un operativo que sorprendió por la precariedad de la infraestructura pero la complejidad de la organización, la Policía Bonaerense desbarató una banda narco en el Barrio Samoré, partido de Merlo. Los delincuentes habían montado una carpa en un baldío para comercializar estupefacientes bajo una estricta vigilancia armada.
El procedimiento tuvo lugar en un terreno ubicado sobre la Avenida Argentina, entre las calles Garmendia y Lacroze, luego de que reiteradas denuncias vecinales alertaran sobre movimientos sospechosos en la zona.
Una "gavilla" organizada con roles definidos
A diferencia de otros puntos de venta, esta banda operaba con una logística militarizada en plena vía pública. Según pudieron reconstruir los investigadores, el grupo utilizaba una carpa como base de operaciones y contaba con personal distribuido estratégicamente:
"Satélites" y "Campanas": Encargados de vigilar las esquinas para detectar la llegada de compradores o móviles policiales.
"Soldaditos": Individuos armados destinados a la custodia del perímetro y de la mercadería.
Equipos de comunicación: La banda utilizaba handys de frecuencia corta para coordinar los movimientos y dar alertas tempranas.
El operativo y las detenciones
Al arribar el personal policial al baldío de la Avenida Argentina, los sospechosos intentaron desbandarse. Varios de ellos lograron darse a la fuga por los fondos del terreno, pero la rápida intervención de los efectivos permitió la aprehensión de dos integrantes de la organización.
Durante el registro del lugar y de la carpa, los agentes hallaron una cantidad significativa de sustancias fraccionadas para la venta minorista y armamento.
Detalle de los elementos secuestrados
| Elemento | Cantidad / Tipo |
| Pasta Base | 242 envoltorios de papel glacé |
| Cocaína | 113 envoltorios |
| Marihuana | 27 gramos |
| Equipamiento | 5 handys de comunicación |
| Dinero | 7.100 pesos en efectivo |
| Armamento | Varias armas de fuego |
| Documentación | Cuaderno con anotaciones de ventas |
Situación legal de los implicados
Los dos hombres detenidos fueron trasladados a la comisaría correspondiente y quedaron a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) en turno. Se les imputan los delitos de:
Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Encubrimiento.
Resistencia a la autoridad.
Los investigadores analizan ahora el cuaderno de anotaciones secuestrado para determinar el alcance de la red y dar con el paradero de los cabecillas que lograron escapar durante el tiroteo y persecución inicial. La carpa, que funcionaba como un "búnker móvil", fue desmantelada por las autoridades para evitar que el lugar vuelva a ser usurpado con fines delictivos.