Un alarmante operativo policial en el sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires encendió el debate sobre la delincuencia juvenil y la reincidencia. Efectivos de la Policía de la Ciudad lograron desbaratar en el barrio de Villa Lugano a una banda delictiva integrada mayoritariamente por adolescentes y niños, acusada de perpetrar al menos 11 robos bajo la modalidad de asalto en los últimos dos años.
La captura de la organización civil se concretó en flagrancia tras un raid delictivo en el que resultaron damnificados de forma consecutiva dos choferes de plataformas de viajes integradas por aplicaciones digitales.
Edades tempranas y un alarmante prontuario policial
El procedimiento policial dejó al descubierto las edades de los imputados, lo que generó una fuerte conmoción en las autoridades judiciales. Los detenidos tienen 12, 13, 15, 16 y 19 años.
Más allá de la escala etaria, el foco de los investigadores se posó sobre el perfil del miembro más joven de la banda: el niño de 12 años registra un total de 8 antecedentes delictivos computados formalmente solo en el transcurso del último año. Por su parte, el único mayor de edad de la organización (19) ya contaba con un procesamiento judicial previo dictado por los tribunales porteños.
Detalles de los Detenidos y Situación Procesal
| Miembros de la Banda (Edades) | Historial Delictivo Registrado | Destino Institucional y Judicial |
| Menor de 12 años | 8 antecedentes en el último año | Traslado al Instituto Inchausti |
| Menor de 13 años | Investigado en la saga de 11 robos | Traslado al Instituto Inchausti |
| Menor de 15 años | Investigado en la saga de 11 robos | Traslado al Instituto Inchausti |
| Menor de 16 años | Investigado en la saga de 11 robos | Traslado al Instituto Inchausti |
| Joven de 19 años | Procesado por la Justicia | Disposición de la Justicia Penal Ordinaria |
Modus operandi y el último golpe en Larrazábal y Chilavert
De acuerdo con las pericias preliminares, la banda de menores de edad basaba su estrategia delictiva en la suplantación de identidad o solicitudes fraudulentas de viajes mediante aplicaciones telefónicas. Una vez que arribaban los vehículos, los sospechosos interceptaban a los conductores en la vía pública y, mediante la utilización de armas blancas y amenazas de muerte, les sustraían los rodados, dinero en efectivo, teléfonos celulares y documentación personal.
El último golpe de la banda comenzó tras la denuncia desesperada de un chofer de 32 años, quien fue asaltado en la intersección de las avenidas Larrazábal y Chilavert. El rápido despliegue de los móviles de la Comisaría Vecinal 8 A, coordinado de forma directa con el rastreo en tiempo real y el monitoreo de las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano (CMU), permitió localizar a los cinco sospechosos en la calle Frida Kahlo al 4700.
Evidencia incautada: Durante la requisa de urgencia efectuada sobre los sospechosos en la vía pública, los agentes policiales hallaron los elementos de valor robados minutos antes al chofer denunciante. Asimismo, entre las prendas de los adolescentes se incautó la llave de encendido de un automóvil Fiat Siena, vehículo que el grupo criminal había robado un rato antes bajo la misma modalidad y que se encontraba abandonado a pocas cuadras del lugar.
Intervención del Juzgado de Menores N° 1
Frente a la contundencia de las pruebas y la reiteración delictiva, las autoridades del Juzgado de Menores N° 1 de la Capital Federal ordenaron la inmediata detención y el resguardo de la totalidad del grupo criminal.
El marco legal diferenció el destino de los asaltantes debido a sus condiciones civiles. El joven de 19 años quedó alojado en una Alcaidía policial supeditado a los tribunales de la justicia penal ordinaria bajo los cargos de robo calificado en poblado y en banda. Por su parte, los cuatro menores de edad (de 12, 13, 15 y 16 años) fueron derivados y trasladados de forma preventiva a las instalaciones del Instituto Inchausti, bajo estrictos protocolos de minoridad y resguardo social.